Diálogo y convivencia

jueves, 24 de noviembre de 2016 · 0 comentarios

¡Que sembréis la paz y la alegría. Que no digáis ninguna palabra molesta para nadie. Que sepáis ir del brazo de los que no piensan como vosotros. Que no maltratéis jamás a nadie. Que seáis hermanos de todas las criaturas!

San Josemaría habló y escribió con mucha frecuencia sobre esta actitud del cristiano. Para con todos. La frase anterior está tomada de una de las tertulias entrañables que tuvieron lugar en Argentina, a mediados de los años 70. Entonces existía una gran tensión social en el país, por eso san Josemaría habló mucho de convivir, disculpar, perdonar, ir de la mano de los que no piensan como nosotros.

Foto Fernando Lerma

Hoy, la situación en muchos países, en nuestras sociedades, en las familias, está frecuentemente lejos de la convivencia pacífica, dialogante y constructiva. Por eso, el mensaje de san Josemaría sigue estando de plena actualidad y nos resulta tan necesario.

Así ha querido ponerlo de manifiesto el VIII Simposio san Josemaría (Jaén, 18 y 19 de noviembre de 2016), encuentro bienal que explora la repercusión de distintos aspectos de la vida y enseñanzas de este santo del siglo XX en la vida y la actividad de las personas corrientes del siglo XXI.

Comunicar es convivir

Los modelos de comunicación son modelos de convivencia. El paso de una sociedad tradicional a otra industrial, y de esta a la de la información, ha supuesto cambios de mentalidad muy grandes en muy poco tiempo. Hoy, afirma el sociólogo Antonio Lucas, se ha dado un paso más, casi imperceptible, de la información a la comunicación: vivimos en el mundo de la interacción, de la “conversación”; entenderlo así es básico para alcanzar una verdadera convivencia.

Esta moderna realidad alcanza desde las personas hasta los continentes, pasando por las familias, las sociedades y las relaciones internacionales. ¿Quién dialoga con África?, se pregunta Raquel Rodríguez, jefa de prensa de la ONG Harambee: Nadie…, salvo la Iglesia católica. Formando parte de este diálogo, Harambee impulsa la solidaridad del mundo avanzado con proyectos de africanos, para africanos, porque “los problemas africanos necesitan soluciones africanas”, afirma Rodríguez.

Al descender a lo concreto, a la familia, al matrimonio, encontramos lo mismo: “Para mejorar el diálogo en la familia lo más importante es que haya diálogo”, afirma el coach y conferenciante Carlos Andreu: “Al final del día, después de una jornada maratoniana y agotadora… ¿a quién le apetece hablar? O somos capaces de incluir en nuestras agendas “momentos de diálogo” con nuestra pareja, o con nuestros hijos, aunque sean pocos, pero intensos, sin distracciones, sin móviles… o iremos perdiendo esa costumbre y nos convertiremos en meros “compañeros de piso”. El mejor regalo que se puede hacer a una familia es una mesa camilla alrededor de la cual sentarse a hablar, sin el móvil, por supuesto”.

En medio, las mismas sociedades deben encontrar el equilibrio entre respeto a la pluralidad y la convivencia en igualdad. La misión del Estado laico –entiende el académico Rafael Navarro-Valls-, es custodiar un “libre mercado de ideas y religiones. La vida pública es una plaza abierta donde cualquier ciudadano puede ejercer la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión en un clima de respeto por los demás y de servicio al bien común“.

Actitudes para el diálogo y la convivencia

¡Que tengan paciencia, que se disculpen, que hagan lo posible por comprenderse…Y, sobre todo, que sean leales!

San Josemaría encarnó, en opinión de la profesora Inmaculada Berlanga, las características técnicas de la buena comunicación: tablas escénicas, elocuencia, soltura, amenidad… Sin embargo, destacó una de ellas, la empatía: su capacidad para llegar a los oyentes por dar más importancia a lo que dice y a quién, y no tanto a cómo lo dice. En este sentido, Carlos Andreu puso la clave del diálogo en conocerse uno mismo y conocer al otro: ser de una forma u otra no es bueno ni malo, es el punto de partida para la aventura de la convivencia.

La experiencia personal habla por sí sola. Andrés Barbé, productor audiovisual, tuvo la oportunidad de “ver y oír” a san Josemaría por primera vez en una proyección de una tertulia filmada en Perú, siendo estudiante universitario: “El efecto fue devastador, porque todo lo que yo había leído sobre el personaje se derrumbó; al verlo contestar y moverse por el escenario me causó un fuerte impacto que hizo que me “cautivase” su figura y sus enseñanzas de forma que cambié de vida, y ese cambio continúa hasta el día de hoy”.

Estas actitudes son también muy necesarias cuando se interviene en el debate público de ideas y convicciones. A veces, las reacciones de algunos interlocutores son muy desagradables, manifiesta Sofía Altimari, subdirectora del portal Arguments; es el momento de pensar si realmente se está convencido de lo que se dice, y de revisar los propios planteamientos; pero nunca dejar de dialogar. “La Iglesia no debe, no puede estar ausente de los medios de comunicación de hoy, en el idioma del mundo de hoy”, asegura, Xiskya Valladares; para la cofundadora de iMisión, el mundo necesita una Iglesia en diálogo, que no es ceder en convicciones, es escuchar para dar respuestas.

El mensaje que quiso trasladar Valladares a los asistentes al simposio es que no se debe tener miedo al mundo virtual, a las redes sociales, que hay que dialogar con caridad cristiana y conocimiento del medio; buscando siempre el encuentro con el otro, que no pocas veces desemboca en el mundo real, con resultados sorprendentes.

“Church, Communication and Culture”, una publicación online sobre temas relacionados con la comunicación de la Iglesia

miércoles, 23 de noviembre de 2016 · 0 comentarios

La Facultad de Comunicación Institucional de la Pontificia Universidad de la Santa Croce ha creado, desde hace unos meses, la Revista “Church, Communication and Culture”. Se trata de una publicación online y gratuita que puede ser muy interesante seguir, para quien quiera estar al tanto de temas que tienen mucho que ver con quienes trabajan en oficinas de comunicación de la Iglesia.

Además de la formación personal, es una fuente profesional de ideas para pasar a colegas y amigos que trabajan en estos campos. Cada año la revista incluirá un artículo como el “Church communication highlights 2015”, que es un análisis de los eventos más significativos para la comunicación de la Iglesia.

Señalamos algunos de los últimos artículos:

“Public opinion in the Church. A communicative and ecclesiological reflection”

“The United States safe space campus controversy and the paradox of freedom of speech”

“Religion and diplomacy: a British view from the Vatican”

“The new European Union General Regulation on Data Protection and the legal consequences for institutions”

Se pueden encontrar el resto de los artículos y book reviews en www.tandfonline.com/rchu y otras informaciones sobre la Revista en http://explore.tandfonline.com/page/ah/chuch-communication-culture-call.


Las 10 propuestas de Women of the World

lunes, 7 de noviembre de 2016 · 0 comentarios

Ha sido grande la respuesta a la difusión de la Carta de una Madre a sus Políticos.

Ése era el objetivo, hacer ruido, que hubiese gente de todo el mundo que se sintiese identificado y la apoyase. Que se oyese una voz diferente a la “políticamente correcta” y la que parece ser la única voz hoy.



Han puesto los puntos clave tanto de la Carta como de las 10 Propuestas Políticas en imágenes, Merecen la pena, son muy concretas y breves pero a la vez expresivas y frescas. Sugieren ir publicando en redes sociales una imagen cada día o algo así, como prefiera cada uno.

Con esto pueden darle otra vuelta más y pedir más apoyos, más difusión y más firmas. Os recuerdo el enlace para firmar. Llevan casi 1.600, a ver si alcanzan las 2.000.

Con la ayuda de la imágenes se puede volver a insistir en las redes sociales y pedir más firmas a los seguidores.

Es verdad que todo esto no responde a ningún ataque directo actual, ni tampoco es una campaña de presión para lograr algo en concreto y entonces parece como que no es tan urgente. Pero es importante y necesario. Es construir. Es transformar el futuro, ir sembrando y poniendo cimientos. Por eso, aunque no parezca urgente, es importante. Y merece la pena.

¿Ayudamos?

Proyecto de Bioética en la Red

domingo, 6 de noviembre de 2016 · 0 comentarios

Reunirse un sábado con veintitantas personas con inquietudes en el mundo de la iniciativa y la comunicación social tiene muchas satisfacciones. Entre ellas, departir con calma con Francisco José Ramiro, alma mater del Proyecto de Bioética en la Red, cuyo objetivo es el de convertirse -ya lo es- en referencia en el entorno de la Bioética, con una perspectiva optimista y que da razones para desarrollar una cultura de la vida digna en un clima de debate con todos los planteamientos que se dan en nuestra sociedad.


Proyecto de Bioética en la Red se mueve en estos momentos en el siguiente marco cifras:

Bioeticaweb: es una base de datos con más de 3.000 artículos de Bioética. En el último mes: sesiones: 60.229 Usuarios distintos: 52.891
Bioeticawiki: Se trata de una Enciclopedia de Bioética. En el último mes: sesiones: 28.473 Usuarios distintos: 24.627
Bioeticablog: En el último mes: sesiones: 1.781 Usuarios distintos: 1.569
Página de Facebook: Me gusta: 6.789 En la página se puede ver el alcance de los artículos que ponen.
Twitter: @bioeticaweb: seguidores: 2.979
Canal de Youtube: Suscriptores: 190 En el último mes: 2.896 visualizaciones
SlideShare: En el último mes: visitas 6.006
Aplicaciones gratuitas para móviles: Bioética
en Iphone e Ipad
en Android

Más detalles sobre Bioeticawiki


Proyecto BioeticaWiki


Objetivos:
1. Difundir los contenidos básicos de Bioética.
2. Mostrar los diversos planteamientos que se pueden hacer sobre cada tema, para que el lector pueda formarse un pensamiento libre
3. Promover un trabajo colaborativo entre los que estudian y enseñan la Bioética y quieren difundir su trabajo

Algunas características del Proyecto:
• contenidos: divulgativos, por tanto el lenguaje debe ser accesible a una gran masa de gente. También la forma de razonamientos.
• no vulgar, sino divulgar: por eso interesa que los que escriban conozcan suficientemente bien el tema, y pongan las referencias adecuadas
• Se puede aumentar el nivel de profundidad pero con términos más complejos que son explicados en otras voces y a los cuales en los términos básicos se ponen enlaces.
• Los artículos no van firmados, aunque sí queda registrado el que hace cualquier modificación. Igualmente ocurre con todas las colaboraciones que se hacen a cada voz.
• Es conveniente que se haga un seguimiento del artículo en el que se ha participado. Ese seguimiento se puede hacer porque se reciben automáticamente las modificaciones si se le pide.
• Las colaboraciones que se no se ajusten a los criterios de la plataforma serán revertidas a su texto anterior. El vandalismo será bloqueado.
• La plataforma elegida es Mediawiki, y cuyo ejemplo más importante es Wikipedia. Bioeticawiki está dedicada exclusivamente a términos y conceptos de Bioética.
• En la página hay suficientes ayudas para editar cualquier artículos

Algunos datos de edición

En cualquier artículo se pueden poner referencias bibliográficas, enlaces a otros artículos del mismo proyecto, o enlaces externos a otra web
• También se pueden poner imágenes o sonidos.
• Pretendemos recoger las aportaciones de muchas personas, pero no de forma indiscriminada, sino procurando cuidar la calidad de bioeticawiki.
• Para cumplir el objetivo de calidad y de participación hemos creado diferentes tipos de usuarios: anónimos (solo pueden leer), usuario registrados (pueden introducir voces y modificaciones de artículos), y revisores (los que revisan las aportaciones de usuarios registrados)
• Bioeticawiki tendrá una versión española y otra inglesa. Los artículos no necesariamente serán paralelos. Ahora empezamos con la española.
• Escribir, o integrar, un artículo en la wiki, es bastante sencillo. En bioeticawiki hemos puesto una ayuda que puede servir. Es lógico que las primeras veces cueste un poco, aunque para eso estamos los administradores: para ayudar.

Si estas de acuerdo en intentarlo date de alta, puedes hacerlo en registrarse.

Los certificados del DNI electrónico

martes, 25 de octubre de 2016 · 0 comentarios

Hace unos días recibí un correo de la Dirección General de la Policía notificándome que el próximo mes caducan los Certificados de mi DNI y que puedo renovarlos en los Puestos de actualización disponibles en los Equipos de Expedición, sin necesidad de solicitar Cita Previa.

Al principio pensé que estaba por caducar mi DNI. Cuando comprobé que no, temí que fuera un correo malicioso, así que investigué en Internet hasta averiguar de qué se trata: culpa mía por no usar la firma electrónica. En mi búsqueda, di con algún foro en el que se narraban las dificultades para la renovación de estos certificados, generalmente por los fallos técnicos de los Puntos de actualización. Bueno, pensé, más vale tener las cosas actualizadas, aunque tengo pocas esperanza de conseguirlo fácilmente.

La primera dificultad consistió en encontrar el pin de mi DNIe. Después de mucho rebuscar entre mis papeles, al segundo intento, encontré el "sobre ciego" con el pin en cuestión. Animado por el éxito, ayer por la tarde pasé por mi Equipo de Expedición (comisaría) habitual, más confiado. Allí, para más optimismo, encuentro un amigo ducho en estas operaciones. Todo pintaba bien.

Introduzco el DNI en la ranura correspondiente y comienzo a interactuar con el Puesto de actualización, un poco mosca por un cartel que indica que el Bloqueo de Mayúsculas no funciona. Introduzco el pin una vez: no lo reconoce; segunda vez: tampoco; tercera: nada, bloqueado el pin.

Tranquilidad, renovemos el pin. Hay que poner el dedo en el lector de huellas. No reconoce la huella. Pongo el dedo mejor puesto. Ahora sí, menos mal. Introduzco el nuevo pin; confirmo el nuevo pin. Repito la operación de renovación del certificado, ahora con el renovado pin... ¡Al fin!, la operación se inicia, lleva unos minutos; pero no me importa, estoy charlando con mi amigo, hasta que este me advierte de que la operación se ha interrumpido. ¡Cáspita!, el chip de mi DNI está estropeado; ahora tendré que acudir al Equipo de Expedición, pero con Cita Previa.

Y aquí me tienen, con la amenaza de que caduquen los certificados y con el chip averiado. Yo que vivía tan feliz antes de ser notificado... ¿Qué me aconsejan?


De cruces y de bruces

miércoles, 14 de septiembre de 2016 · 0 comentarios

Pongamos que unos tipos dedicados a los montajes teatrales adaptan un clásico de la ópera, con el fin de poner "en el centro la influencia del fanatismo religioso y sus conexiones con el poder dictatorial en los comportamientos sociales". Pongamos que se les ocurre situar la trama encerrando un montón de palestinos en un lugar con estética de campo de exterminio nazi.

Ahora imaginemos el lío que se podría armar.

¿A qué viene esto?

Acabo de tener la mala suerte de detenerme en la crítica de cierto periódico al estreno por parte de La Fura de "Norma", trufado de ataques a la religión católica, sus símbolos y sus ritos.

Lo que me ha animado a escribir es que, por lo visto, utiliza "símbolos e imágenes de gran potencia visual, como el bosque formado por 1.200 cruces con la imagen de Cristo incluida que representa el mundo mental de [la]  protagonista". Me ha venido enseguida a la memoria La Colina de las Cruces; también allí ardió la Cruz, como en el escenario de la Royal Opera House, en los vanos intentos de la dictadura comunista por erradicar la fe de Lituania.

Pero estad tranquilos, los cristianos lo tomaremos con calma, no habrá "reacciones intolerantes y tal", porque no somos como nos pinta La Fura.

Eso sí, uno echa en falta que alguien con "gran potencia visual" sea capaz, algún día, de poner en el centro la influencia del fanatismo ideológico y "sus conexiones con el poder dictatorial", que llevan a perseguir hasta la muerte civil y/o física a los cristianos, sus ritos y convicciones, como una constante histórica y global.

Igual ya está hecho y yo no me he enterado. Agradeceré pistas.

Gülen, Hizmet y el Opus Dei

jueves, 25 de agosto de 2016 · 0 comentarios

foto atarifa CC
Voy a tratar de ser conciso y rápido. Solo se de Fethullah Gülen y del "movimiento" Hizmet lo que he leído en alguna prensa generalista española. Según dicen, es una mezcla de orientación política y religiosa "moderada", a partir de la cual sus seguidores -ignoro con qué grado de vinculación entre ellos- actuarían con directrices concretas comunes en la vida pública.

A raíz del fracasado golpe de Estado de este verano en Turquía; por simplificar, y para dar una idea de rápido consumo, la prensa española ha descrito Hizmet como una suerte de Opus Dei a la turca. Los motivos de ese paralelismo se han repetido con fórmulas muy parecidas, definitorias de un estereotipo. Copio dos, escritas pasado un tiempo, en frío:

"Un tanto al modo del Opus Dei, su movimiento Hizmet alcanzó gran presencia en medios económicos, profesionales y universitarios, e incluso en grandes instituciones financieras (...). El éxito de esta infiltración justifica que Erdogán hablara de un Estado dentro del Estado." (El País, 20 de agosto).

"... entrismo (sic) exitoso en todos los sectores cruciales del país, incluida la judicatura, la función pública, la Policía y el propio Ejército." (Gara 14 de agosto).*

Conozco mucho mejor el Opus Dei, y puedo decir que la comparación con lo que nos dicen que es Hizmet no es apropiada. Para empezar, en línea de principios de orientación, el Opus Dei no tiene ninguno que no sea del Magisterio de la Iglesia. En este sentido quiero recordar lo que dice la Nota doctrinal sobre algunas cuestiones relativas al compromiso y la conducta de los católicos en la vida política (n. 6):

"Para la doctrina moral católica, la laicidad, entendida como autonomía de la esfera civil y política de la esfera religiosa y eclesiástica – nunca de la esfera moral –, es un valor adquirido y reconocido por la Iglesia, y pertenece al patrimonio de civilización alcanzado".

Aprovecho para recordar que el Opus Dei tiene fines exclusivamente espirituales, y limita su actividad a la formación cristiana y atención espiritual de sus miembros y de todas aquellas otras personas que quieran libremente beneficiarse.

Los fieles del Opus Dei son ciudadanos corrientes y molientes, que intervienen en la vida pública con su libertad de tales y bajo su personal responsabilidad. Su compromiso concreto es con la sociedad en la que viven, y actúan solos o asociados con otros ciudadanos en función de las ideas profesionales, sociales, ideológicas que compartan, nunca por haber recibido la misma vocación sobrenatural.

Se que no hay peor entendedor que el que no quiere entender; pero no puedo dejar de aclararlo, por dos motivos: por que es verdad; porque no construiremos una sociedad libre hasta que no seamos capaces de respetar la libertad de los demás.

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*Naturalmente, otros incluyen los medios de comunicación, la enseñanza...
Los subrayados en negrita son míos.

José Antonio Senovilla. Vicario del Opus Dei en Rusia (y Ucrania)

miércoles, 10 de agosto de 2016 · 2 comentarios

Conocí a José Antonio Senovilla cuando era el prototipo de lo que hoy se llama un emprendedor. Tenía proyectos para sí y para cualquiera que se le acercara. Muchas personas con espíritu emprendedor se le acercaban en busca de asesoramiento y encontraban, normalmente, aliento para ir más allá de lo que nunca soñaron. Luego trabajamos juntos unos cuantos años y comprobé en carnes propias su empuje y magnanimidad.

Solo una persona de su magnanimidad y empuje podía ordenarse sacerdote entrado ya en años y marcharse a comenzar la labor estable del Opus Dei en Rusia. Así, sin saber ruso y, casi, sin saber ser cura. José Antonio merecía una entrevista, y así lo entendió el Diario Jaén, que le abrió una página entera en su Dominical del pasado domingo. Esto es lo que escribió:

D. José Antonio (i) con un amigo sacerdote


"En Jaén, la ciudad en la que nací y a la que vuelvo siempre que puedo, como ahora, aprendí de Rusia lo que habitualmente un niño alumno de los Maristas puede saber sobre el país más grande del mundo: Rusia ocupa más o menos un sexto del territorio del planeta. En el colegio aprendí algo de su historia: los Zares; la revolución que dio paso a la Unión Soviética… En mis años de estudiante escuché algo de su música (Chaikovsky, Borodin, y muchos otros) y, sobre todo, leí bastante de su profunda y habitualmente triste literatura: ¡cuánto ayuda a entenderse a uno mismo la lectura de la particular historia de Ródia Roskólnikov, y sobre todo de su novia Sonia, verdadera heroína en Crimen y Castigo; o la de Natasha en Guerra y Paz, Anna en Karénnina o Aliósha en Los Hermanos Karamásov!

Rusia es un país rico en materias primas (en un país tan extenso, puedes encontrar casi de todo), pero sobre todo en su gente: gente acostumbrada a sufrir, viviendo en condiciones muchas veces extremas, de clima, de invasiones, de guerra. La gente aquí goza de una dignidad que impresiona, no relacionada con lo que tienen, sino con lo que son y se saben.

Al terminar el Colegio, me fui a estudiar en la Universidad: entonces en Jaén sólo había la Escuela Normal de Magisterio, la Escuela de Peritos y poco más. Estudié Derecho en Sevilla y luego en Granada. Al acabar la carrera, encontré trabajo en Almería, en el mundo de la empresa, y allí pasé diez años muy intensos, muy felices.

Por aquel entonces Dios ya me había llamado al Opus Dei. Siempre tuve la seguridad de que Dios esperaba algo de mí, hasta que a través de un compañero de clase conocí las actividades que organizaba el Opus Dei para gente joven en un pequeño chalet de la calle Arquitecto Verges, a cinco minutos andando de mi casa (esto, en Moscú, suena asombroso: a cinco miutos andando de tu casa! Aquí te consideras afortunado si vives a menos de quince minutos de la parada del metro más cercana!).

Supuso un ruptura de mis propios límites: una cosa es que una locura se me ocurra a mí, y otra muy distinta que sea una invitación que viene “como caída del Cielo”. Por eso, cuando me preguntaron si quería venirme a Rusia, a comenzar la labor del Opus Dei , sin dudarlo dije que sí…

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Pero he dado un salto quizá demasiado grande en mi particular biografía: diez años como abogado en el mundo de la empresa en Almería, otros diez años Granada colaborando en las tareas de formación y dirección en el Opus Dei… y, de pronto, ¡oh, sorpresa!, el Prelado del Opus Dei -me conoce muy bien y sobre todo sé que me quiere bien!- me preguntó: hijo mío, ¿estás dispuesto a que te ordene como sacerdote?

Y así, después de terminar los estudios y ordenarme en Roma, volví a Sevilla para unos años de prácticas. Y allí fue, un 28 de junio donde me preguntaron si estaba dispuesto a irme a Rusia: “El idioma es duro, el clima es duro… Piénsalo bien”. No lo pensé nada en absoluto, contesté en seguida que sí. Pero aquel día en Sevilla hacía calor, unos 45, y por la noche, ya en la cama, con la emoción, me hice mi propia cuenta: chaval, vas a pasar de los 45 sobre cero de Sevilla a los 30 bajo cero de Moscú: la diferencias son… ¡75 grados! Pero Dios hizo al hombre muy adaptable al medio…

Mi amigo Paco, compañero de estudios en Granada y siempre muy directo, me decía: oye, estás un poco loco: primero te haces cura “a mitad de carrera” y luego te vas a Rusia. ¿Estás seguro? La pregunta me hizo gracia, porque no se me había ocurrido “no estar seguro”: la idea no era mía, sino del de arriba. Y yo, como mi paisano de Arjonilla, García Morente, estaba seguro de una cosa: si Dios me lo pedía, Él se encargaría… Hasta el momento al menos, funciona…

Y nos vinimos a Moscú: con bastante poco dinero para empezar (esto es carísimo!), sin hablar una palabra de ruso… Vinimos cinco: de México, de Italia, de Francia, de Lituania, de España. Y aquí llevamos va para diez años: el cinco inicial, más los que fueron llegando (de Chile, más de España), más los primero rusos del Opus Dei… ¡Es muy bonito! Preguntan al principio: oye, ¿tú vivías mal en España, como para venirte a Rusia? (muchos lo que querrían es irse de Rusia a España!): no, no es por eso… es… ¡por ti!

En estos nueve años cumplidos de aventura rusa hemos vivido muchas historias y hemos hecho muchos kilómetros. El verano pasado estuve con un grupo de voluntarias en un campamento solidario en Sajalín, al norte del Japón: a siete mil quinientos kilómetros al este de Moscú. (Adjuntos foto en la orilla del Pacífico, cuarenta kilómetros al norte de la isla de Osaka). Allí las voluntarias ayudaban a niños y ancianos, y yo ayudaba al párroco, un polaco muy valiente que se pasa el año allí solo, con su gente: todo el año solo... Pero hay gente así de buena.

Desde Moscú viajamos a muchas ciudades, desde donde nos piden ayuda. Recuerdo mi primer viaje a Siberia. Una chica de Omsk vino a vivir a la residencia de la Obra en Moscú: buscaba la Iglesia Católica. Y me pidió que fuera a bautizar a su abuelo, un viejecito soviético de origen alemán (de los deportados por Stalin a Siberia: “¡venga, fuera del tren, aquí, en mitad de la estepa desierta y nevada, a cuarenta bajo cero! Venga: fuera!”. Vladimir quería bautizarse y no podía salir de casa. Y allí nos fuimos: fue un bautizo muy bonito.

Viajamos mucho a San Peterburgo, porque hay allí unos curas heroicos, que llevan catorce años dejándose la vida y la salud para sacar adelante una parroquia con una gente majísima, en la ciudad más bonita de Rusia: la ciudad de Pushkin, la antigua “Aldea de los Zares”… Acaban de volver a consagrar la iglesia, después de que los comunistas se la robaran para hacer una sala de conciertos. Si vais a San Petersburgo, no dejéis de visitarles: son gente muy simpática y acogedora. Os mando foto de la Consagración para que os suenen las caras: el Arzobispo, los curas de allí, los que les acompañamos en aquel momento y los mejores parroquianos del mundo. Para que os hagais una idea, además de la ciuad de Pushkin, atienden la República de Komi, junto al Círculo polar ártico, veintitrés horas en tren al norte de Moscú…

El Prelado del Opus Dei me tiene mucho cariño y se mete mucho conmigo: “hijo mío, tienes un país pequeño para encima irte al de al lado!”. Y es que desde hace siete años viajamos todos los meses a Ucrania, para atender a la gente de allí que quiere recibir la formación cristiana que podemos brindarles.

Ucrania es un país aparte. ¡Qué gente más buena! ¡Si parece de Jaén! En cuanto llego a Kiev y pongo la tarjeta del teléfono empiezan a llamar de todo el país: ¿tienes un rato para hablar? ¡Voy a verte! Y vienen desde Jaárkov, desde Jersón, desde Odessa, desde Lvov, desde Ternópol… Quinientos, setecientos kilómetros de ida y otros tantos de vuelta, solo para poder tener un rato de conversación, de dirección espiritual con un sacerdote del Opus Dei… Y vienen católicos de rito latino, y de rito oriental, y ortodoxos. Os envío una foto con mi amigo el padre Oleg, un sacerdote ortodoxo de Jersón, en el sur de Ucrania, que dice que el espíritu de vida cristiana cabal en lo ordinario le ha enseñado a unir su fe con su vida… y que es lo que transmite a sus feligreses.

Hay que rezar por la paz en ese país de gente increíble. El año pasado, el Arzobispo de Kiev (fallecido repentinamente hace pocas semanas, a una edad muy temprana) estuvo en Jaén, invitado por nuestro obispo Ramón, rezando a la Virgen de la Capilla por la paz en Ucrania… y ahí vamos, poco a poco…

Termino, porque si no esto sería inagotable. Hace unos días Dios, que me quiere mucho, me hizo un regalo estupendo e inesperado. Pude atender, con otro sacerdote que venía desde Almería, a un grupo de chicas de Jaén y de otras provincias andaluzas, que venía a Ucrania a ayudar en un campo de trabajo con niños en Shitomir, una ciudad de camino entre Kiev y Cracovia. Han sido diez días absolutamente inolvidables. ¡Qué gente! ¡Que corazones más abiertos, más generosos! La gente estaba impresionadísima de que no se hubieran ido de vacaciones a la playa y hubieran venido a Ucrania a atender a niños de familias muy humildes, y a ayudar en la catedral. Fue tal la sintonía entre las jaeneras y los ucranianos, que el domingo, en la Misa en la Catedral, les aplaudieron y luego no paraban de darles besos y regalos. Y yo pensaba: Jesús, ¡qué bueno eres! Dejé mi tierra y aquí están las hijas de mis amigos, de mis compañeros de colegio y de facultad, derramando un montón de cariño a gente que ni conocen ni volverán a ver. Es como si el Señor me dijera: anda, que te mandé lejos; pero de vez en cuando te dejo disfrutar con tus paisanos.


“El ansia de verdad y la apertura a la religión de los kazajos son tan inmensos como su país”

jueves, 4 de agosto de 2016 · 0 comentarios

Curiosamente, conocí a Manuel López Barajas, actualmente Vicario del Opus Dei en Kazajistán, en Barcelona, cuando éramos jóvenes universitarios locos por el baloncesto. Tuve mucha relación -que mantengo- con su hermano Ernesto, mayor que él, y apenas reparé en Manolo hasta que vino a vivir a Granada, ordenado ya sacerdote.

En mi reciente trabajo como director de oficina de información, he comenzado a propiciar entrevistas "veraniegas" a personajes que, en mi opinión, tienen vínculos locales y cosas interesantes que contar. Uno de estos es D. Manuel López Barajas, y esta es la entrevista que hice, publicada con oportunos retoques profesionales en Ideal de Granada.

“El ansia de verdad y la apertura a la religión de los kazajos son tan inmensos como su país”


Es el tercero de una familia numerosa de recia raigambre granadina; aunque nació en Oviedo y se crió en Lérida, por motivos profesionales paternos. Licenciado en Biología, hace 10 años dejó Granada para irse a vivir a Kazajstán –un enorme país en el mismo centro de Asia-; pero siempre que puede regresa a nuestra ciudad para visitar a sus familiares y amigos.

¿Por qué empezó el Opus Dei en Kazajistán?

Cuando cayó el muro de Berlín, el papa Juan Pablo II volcó mucha energía en la reconstrucción de la Iglesia católica en los países que salían del largo y oscuro túnel del comunismo. En una audiencia con el Papa, el entonces Nuncio apostólico de la Santa Sede le preguntó a San Juan Pablo II si podía sugerirle alguna institución a la que acudir para impulsar la evangelización en Kazajstán; el Santo Padre le dijo que acudiera al prelado del Opus Dei, el hoy beato Álvaro del Portillo. No creo que D. Álvaro hubiera pensado en este país, al menos por el momento; pero bastó una insinuación del papa para que nos lanzáramos a la aventura. En los años 1997 y 1998 se abrieron los dos primeros centros del Opus Dei en Almaty, que entonces era la capital.


¿Qué ha encontrado en Kazajstán? ¿Qué proyectos tiene?

El papa sabía lo que hacía: Kazajstán es un país con una enorme apertura al diálogo. Con la libertad, tanto musulmanes de origen kazajo como ortodoxos de origen eslavo y otras minorías están buscando sus raíces culturales y religiosas con gran respeto por las convicciones de cada uno. Los católicos somos muy pocos, la mayoría procedentes de las deportaciones del siglo pasado. De hecho, a la labor de formación que ofrece el Opus Dei se acercan muchos más musulmanes, ortodoxos y ateos que católicos: el ansia de verdad y la apertura a la religión de los kazajos son tan inmensos como su país.
¿Proyectos? Seguir extendiendo el mensaje del encuentro con Dios en el trabajo y en las relaciones de la vida ordinaria con los demás, en Almaty y en todo Kazajstán. Ya conocemos personas en otras ciudades como Karaganda, ciudad edificada en medio de la estepa junto a antiguos campos de concentración para deportados de centro Europa en el siglo XX, entre los que había bastantes católicos; muchos han regresado a Alemania o Polonia. También queremos abrir centros en Astaná, la nueva capital. Y luego están los demás “stán”, los países de alrededor. Sin embargo, la verdadera expansión de este ideal de cristianismo en lo ordinario es patrimonio de las personas individuales que lo viven, a medida que se desplazan por el país por motivos profesionales, familiares, etc. Otra iniciativa que me ilusiona particularmente es ayudar a las familias dando formación a matrimonios jóvenes.

¿Qué echa de menos de Granada y qué le ha costado más de su nuevo país?

El jamón y el gazpacho. Lo demás llega sin problemas. Kazajistán es un país rico y se está desarrollando rápidamente; aunque aún hay mucha desigualdad social. Los años de comunismo han dejado una triste herencia de falta de ética y moralidad; por eso los kazajos andan tras esa verdad y esa fe que les sirva para buscar el bien. Costar, el ruso; me voy defendiendo; pero aún queda.

Dos mil doscientos aniversario de la batalla de Cannas

martes, 2 de agosto de 2016 · 0 comentarios

El 3 de agosto (o 2, según autores) de 216 A.C., hace ahora 2.200 años, el ejército expedicionario cartaginés de Aníbal infligió una derrota total al mayor ejército consular romano que se había formado hasta entonces en la historia de Roma, que doblaba en número a su enemigo.


Este fue uno de esos momentos que me fascinan, porque pudo cambiar totalmente el rumbo de la Historia de la Humanidad.

Mi afición por la Historia viene de siempre; aunque la he cultivado poco y mal. Sin embargo, he llegado a distinguir dos fenómenos que me apasionan especialmente: uno, este de los momentos en que la Historia pudo cambiar significativamente (¿qué hubiera pasado si tras Cannas, Aníbal hubiera atacado y conquistado Roma?); dos, y especialmente, ¿por qué en un momento histórico determinado, un pueblo cobra energías fuera de lo común y se lanza a la conquista del Mundo?

En el caso cuyo aniversario celebramos hoy, la genialidad de Aníbal, su tremenda victoria, estaba abocada al fracaso, hiciera lo que hiciese, lo que hizo o lo que no hizo. El canto del cisne fenicio chocaba con un pueblo emergente, el romano, cuya energía, cuyo genio, lo proyectaba hacia el dominio, la conquista, la civilización. Aníbal no podía ganar ante uno de esos fenómenos históricos que producen hombres y voluntades que barren la faz de la Tierra, casi siempre como un viento fecundador.

Una de las claves que identifico de entre lo que he leído sobre Roma (o sobre Castilla, o Inglaterra), es la educación: aquello para lo que los padres preparan a sus hijos. Los vástagos de los patricios romanos estaban continuamente llamados a grandes destinos. Formaban la legiones ciudadanos libres; la mitad o más del ejército de Aníbal estaba formado por mercenarios.

Hoy preparamos a nuestros hijos para ser futbolistas o modelos. Y nuestros ejércitos alistan extranjeros y máquinas. Estamos a punto de caramelo para caer barridos por el viento de la Historia; aunque de momento ganemos batallas.

Con esta entrada quiero rendir homenaje a esos héroes colectivos, protagonistas de la Historia, frecuentemente oscurecidos por las figuras individuales que los comandaron y les pusieron nombre y cara.

Otro día hablaré de otra de mis pasiones históricas, mi debilidad por los derrotados.

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